jueves, 4 de septiembre de 2008

Yo quiero (publicar) a mi bandera

Una por una, todas las banderas de la República Argentina.

Corría el mes de agosto y la Muestra de banderas y símbolos nacionales fue otra de las propuestas de nota que les he presentado a los editores del diario, pero este material tampoco pudo ver la luz por superpocisión de notas y falta de espacio. Aquí, pueden otro de los trabajos "ocultos".

Conocer el significado de nuestros orígenes, representados por una variedad de colores, símbolos y figuras, es una buena manera de comprender gran parte de la historia de nuestro país. Por eso, la “Muestra itinerante de símbolos nacionales, provinciales y originarios de la República Argentina” atrapa a grandes y chicos por su elevado nivel cultural y educativo que ofrecen todas las banderas y escudos nacionales.

La muestra cuenta con todos los emblemas nacionales: 48 escudos -pintados en madera- y 42 banderas divididas en las categorías “oficiales, históricas y de pueblos originarios” como la Nación Mapuche, Guaraní o Wiphala, entre otras.

Confeccionadas en gros de seda, todas fueron hechas a mano en los talleres que posee la Dirección de Planeamiento y Producción de Buenos Aires. Tienen el mismo tamaño que las de ceremonia (1,40m de largo por 0,9m de ancho) y están acompañadas por una referencia que indica su origen y fecha de creación.

Las banderas históricas ocupan el podio de las preferencias, principalmente, la de Facundo Quiroga: representada por una calavera y dos tibias cruzadas con la leyenda “Religión o Muerte” sobre un fondo negro, como si fuese una bandera pirata.

También está la Bandera Histórica de la Confederación Argentina, la última que estuvo en el fuerte de Buenos Aires durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas. El color azul reemplazó al celeste (identificaba a los unitarios), con cuatro gorros frigios en sus extremos y con leyendas políticas de la época: “Viva la Confederación Argentina – Libertad Independencia – Mueran los Salvages (sic) Unitarios”.

En tanto, la bandera de la Ciudad de Buenos Aires, con fondo blanco, es la réplica del escudo que fue adoptado por Juan de Garay, en 1580, integrado por un águila negra, la Cruz de Calatrava (representa la fe católica), una corona como símbolo del reinado de Castilla y León y cuatro aguiluchos que simbolizan las ciudades que debían fundarse: Santa Fe, la Trinidad, Concepción de Nuestra Señora y San Juan de Vera de las Siete Corrientes (Fundación de Corrientes).

Curiosamente, Córdoba, Catamarca y Río Negro aún no cuentan con banderas oficiales (sí están las históricas) mientras que San Juan tiene el escudo de su provincia en el anverso y un sol radiante en su reverso.

Iniciada en el 2001, esta séptima edición será la primera en desarrollarse íntegramente en Capital Federal. Organizada por la Dirección General de Relaciones Internacionales y Protocolo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la muestra comenzó su recorrido en el CGPC N°13 (hasta el 27 de agosto) y continuará luego por diversos organismos de la Ciudad. Además, cuenta con otras dos muestras didácticas que se exhiben en simultáneo en 75 colegios estatales primarios y secundarios que irán rotando hasta noviembre.

lunes, 1 de septiembre de 2008

El fenómeno de la fotografía

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La nota "El arte de la fotografía convoca al público con una múltiple oferta" podés leerla en internet.

sábado, 30 de agosto de 2008

Realidades instantáneas

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La muestra anual que ofrece la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) es uno de los acontecimientos culturales más esperados por todos los argentinos.

Las fotos son una muestra fiel de la realidad que se vive a diario en la Argentina, reflejadas por la lente de los reporteros gráficos que dan cuenta del poder que tienen las imágenes en un solo flash.


De mi parte surgió la propuesta al diario y afortunadamente la idea no se hizo esperar. Al fin, pude realizar este trabajo en reconocimiento a todos los fotógrafos que hacen honor a la profesión de informar (sin censura) a través las imágenes.

La foto de Leo Petricio retrata la muerte de Carlos Fuentealba. Fue tapa del anuario de ARGRA 2008.

En Bolivia. La foto del Che en el lugar donde fue asesinado.

El contrastre que viven los argentinos reflejados en esta casilla en la villa 1-11-14.

La nota "Fotoperiodismo: cuando la realidad sale a escena", también podes leerla en internet.

viernes, 29 de agosto de 2008

Mucho más que un mural

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La idea de esta nota consiste en reflejar "la cocina" de esta gran obra de arte que distingue a la Ciudad, manifestada en los bocetos que realizaron los artistas argentinos Antonio Berni, Juan Carlos Castagnino, Lino Spilimbergo, Demetrio Urruchúa y el español Manuel Colmeiro, quienes crearon este fabuloso mural instalado en la cúpula de Galerías Pacífico.

Desde 1945, el mural de Galerías Pacífico es uno de los grandes íconos culturales que tiene la Argentina por su elevado nivel artístico. Refleja el pensamiento de los años 50 mediante ideas de izquierda de estos célebres artistas nacionales, quienes trabajaron por separado para luego unificar esta maravillosa obra de arte.

El mural de Galerías Pacífico es uno de los íconos de Bs As.

La nota "Un mural porteño revela sus secretos" también podes leerla en su versión digital.

jueves, 28 de agosto de 2008

Secretos de Alcoba

"La casa de los conejos", de Laura Alcoba.

Otra nota que por cuestiones de tiempo y de espacio tampoco pudo salir. Es el lanzamiento del libro de "La casa de los conejos", de Laura Alcoba. Exiliada desde los 10 años en París, la escritora se lanzó a contar -ahora en su versión española- cómo fue su infancia en la durante la dictadura, cuando vivía en la clandestinidad junto a su madre en una casona humilde de La Plata junto a un grupo de montoneros intelectuales.

Recomiendo este libro para aquellos que busquen un relato diferente sobre la época más sangrienta de la historia en la Argentina. Desde la mirada de una pequeña niña de apenas siete años, Alcoba relata sus vivencias desde la clandestinidad con una literatura simple y apasionante.

Escribir “para olvidar un poco”, resume el relato de una niña de siete años, aquellos años de plomo vividos de la última dictadura militar en la Argentina. La extrema violencia originada a mediados de la década del ’70 entre militares y Montoneros, la muerte y las desapariciones desembocan en La casa de los conejos, la primera novela autobiográfica que había sido escrita en francés por Laura Alcoba -reside en París desde los 10 años- fue presentada ahora en su versión española en la Alianza Francesa, y será uno de los relatos más apasionantes que podrán encontrase en la flamante 34° edición de la Feria del Libro.

Si bien su primera versión fue escrita en el idioma galo por Alcoba bajo el nombre “Manéges, petite historie argentine”, la gran novedad es que La casa de los conejos (de editorial Edhasa) podrá ser leída íntegramente en español, gracias a la traducción del escritor argentino Leopoldo Brizuela.

“Leopoldo (Brizuela) llevó el libro a una lengua ausente. Para mí, fue espontáneo haberlo escrito en francés dado que llegué a Francia cuando tenía 10 años y me había enamorado del idioma gracias a la literatura. Mi lengua de escritura es el francés; no hubiese podido escribirlo en castellano”, explica Alcoba, traductora de textos, licenciada en letras modernas en l’Ecole Normale Superieure y especialista en el Siglo de Oro español.

El eje consiste en atravesar las fronteras entre la vida y la muerte mediante el azar, palabra clave en su novela. “Quería evitar caer en el lenguaje adulto y en el sentimentalismo. La novela, que parece ser una ficción, es una paradoja: austera y despojada, y gira en torno a la muerte de Diana Teruggi como personaje principal”, señala Alcoba, de 40 años.



La historia transcurre entre los años 1975-76, a través del conmovedor relato de Alcoba desde el punto de vista infantil. Con sólo 7 años, era conciente de todo lo que ocurría cuando vivía con su madre en La casa de los conejos, en la ciudad de La Plata.

Aquel hogar de tejas rojas y jardín, “disfrazado” para la venta de conejos, era en realidad una especie de refugio para militantes montoneros y estudiantes de literatura vinculados a la juventud peronista, quienes intentaban vivir juntos en la clandestinidad para evitar los secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones durante la sangrienta dictadura de Videla.

En noviembre de 1976 se produjo el asesinato de los montoneros refugiados en La casa de los conejos. Aquella masacre, muy conocida en La Plata, había sido encabezada por los generales Ramón Camps y el ex jefe de policía bonaerense Manuel Etchecolatz.

En el 2003, Alcoba volvió por primera vez a la Argentina, y junto a una de sus hijas, visitó La casa de los conejos y desde ese momento decidió contar su historia. “Estar viva en ese momento, pero al lado de mi hija, fue volver a pensar otra vez en los muertos”, dijo.

La casa de los conejos ha recogido elogios de la prensa francesa y espera tener la misma repercusión en el público argentino en la Feria del Libro. En septiembre, saldrá a la venta su versión inglesa The Rabit House.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Lo que el mundo árabe no vio



La siguiente es mi primera nota que no ha sido publicada y que nunca saldrá a la luz en el diario Clarin. Fue la cobertura de la 1ra Semana de la Cultura de los Países Árabes, realizada el 14 de abril en el Museo Larreta. Según los editores, no pudo ser publicado por "razones de tiempo y de espacio" y tampoco fue subida a internet.

Fue el primer trago amargo que tuve que absorver como cronista y representante del diario, ya que el artículo retrata la particularidad de la muestra al punto que surgió el interés del públicos y de los organizadores, orgullosos con su expo, en saber la fecha de publicación. Ese mismo intrés se transformó en presión, desconfianza y moyor presión, como si yo fuera el responsable de la publicación. Hasta el día de la fecha, los árabes me siguen buscando...

Esta es la nota completa, sin recortes ni misterios:

La figura de la emblemática Tut Ank Amón es la encargada de dar la bienvenida. Más adelante, aguarda un sonriente retrato del Rey Abdullah, custodiado por su bandera, la de Arabia Saudita. En otro sitio, aparece un padrenuestro adosado a los versos del Corán mientras que, más adelante, conmueve observar a ese nutrido grupo de palestinos que son deportados en el puerto de Yaffa, en la vieja Jerusalén. Imágenes por doquier, textos, esculturas e insignias forman parte de la “1° Semana de la Cultura de los Países Árabes en Buenos Aires”, cuya muestra itinerante fue inaugurada este lunes y finaliza el viernes 18, en el Museo Enrique Larreta, en Belgrano.

Por primera vez, la muestra adquirió su marco legal para ser exhibida en la Ciudad gracias a la ley N° 2259, impulsada por el legislador Jorge Sanmartino en el 2007, que establece –a partir de este año- a la tercera semana de abril destinada a la cultura árabe. Con el apoyo de la Dirección General de Museos de Buenos Aires, la expo es organizada por la Federación de Entidades Argentino-Árabes de Buenos Aires (FEARAB) y cuenta con la activa participación de once embajadas que pertenecen a la Liga Árabe (en total son 22 países, más Palestina) como Siria, Marruecos, Arabia Saudita, Líbano y Egipto, entre otras, que hicieron importantes donaciones para otorgarle mayor relevancia al mundo cultural islamita.

“La cultura árabe está diseminada por todo el mundo; tanto aquí, como en cualquier lugar vamos encontrar árabes y vestigios de arabismo. Después de unos 14 años que estamos siendo muy golpeados, fuimos maltratados por la sociedad y realmente esto (la muestra) nos sirve para demostrarles de que somos una cultura milenaria. Queremos mostrar de que somos gente de cultura que se transmite no sólo en la música y en la escritura, sino también en muchas costumbres que tenemos: somos muy familieros, somos respetuosos de la vida del otro”, afirma Alejandro Salomón, presidente de FEARAB Buenos Aires y encargado de la muestra.

El Nakba, el éxodo de los árabes de Palestina, en 1948.


La muestra ocupa cuatro salas del Larreta, en el que es posible encontrar numerosas fotografías, documentos de antepasados árabes en la Argentina y de instituciones que pertenecen a la FEARAB. Hay un importante salón dedicado a Siria, Líbano y Arabia Saudita, con retratos, mapas y objetos característicos como el Dallah, una especie de jarra de café de plata para recibir a los huéspedes que simboliza la generosidad de los árabes.

Egipto también está presente con su propia vitrina con artesanías y un cuadro que representa toda la fuerza, la cultura y toda la historia: el Nilo, el trigo, sus símbolos y nueve dioses antiguos. Todas las esculturas son milenarias y auténticas, y vinieron especialmente desde El Cairo para participar de la exposición.

Pero la sala más destacada es la de Palestina. A través de una serie de conmovedoras imágenes que retratan la Nakba, en conmemoración del 60 aniversario del éxodo de refugiados palestinos que, según la colectividad árabe, fueron despojados de sus tierras.

Las fotos dan cuenta de cómo joven un palestino es arrestado por soldados británicos, en 1936, un campamento de refugiados en Yaffa (1948) o cómo una de las calles de Jerusalén es totalmente bloqueada con alambres de púa para impedir el paso de los árabes, en 1947. “Las imágenes son fuertes y simbólicas. Para nosotros, que Palestina no sea una patria definida nos resulta realmente lamentable”, sentencia Salomón.

Durante la semana también habrá una serie de debates y exposiciones, que serán acompañadas por shows musicales, danzas típicas y demostraciones culinarias realizadas por los máximos exponentes de la cocina árabe.

Nada es casual en esta muestra, ya que el Larreta fue sido elegido por ser un museo español con reminiscencias árabes. Una prueba de ello es su portón con estilo árabe y el hermoso jardín andaluz que tiene su patio, siendo ésta una réplica en miniatura de los jardines de la Alhambra, en Granada.

La muestra es libre y gratuita y los pedidos por apreciar la cultura árabe en el interior van en aumento. San Luis y Rosario ya picaron en punta, a partir de mayo.

martes, 26 de agosto de 2008

¡Mi Buenos Aires Querido!

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La creatividad a la hora de proponer y escribir una nota, junto a la calidad de mis trabajos exhibidos, derivaron en una "suerte" de premio por los trabajos presentados. Así me lo hicieron saber mis editores y jefes Eduardo Pogoriles, Vicente Muleiro y Patricia Kolesnicov, quienes me encomendaron un nuevo y gran desafío: realizar una nota especial (de doble página!) sobre el fenómeno del turismo cultural en Buenos Aires, nada menos para pblicarla un domingo!

(Hacé click sobre la foto para ver el recuadro y la infografía)

Esta nota consistió en un extenso trabajo de investigación periodística; aproximadamente un mes recopilando datos, leyendo libros y realizando entrevistas para explicar a los lectores el por qué del boom del turismo cultural en Buenos Aires. Conocer su historia, sus encantos y secretos, sus calles, avenidas y edificios, sus teatros y museos a través de su nutrida oferta culturales un fenómeno que tanto apasiona a los extranjeros.

Caminito, el pintorezco lugar más visitado por los extranjeros.

La nota "El fenómeno del turismo cultural crece cada día más en Buenos Aires" también podés leerla en internet.

viernes, 15 de agosto de 2008

Retrato de una gran alquimista

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Febrero ha sido un mes maravilloso en cuanto a la cantidad de artículos elaborados, y este homenaje a Liliana Maresca no fue la excepción. Se trata nada menos que mi cuarta nota, la tercera que fue publicada en menos de 10 días y la segunda de mi autoría que les he presentado al diario.
Liliana Maresca ha sido una artista extraordinaria y difícil de encasillar, ya que ha desplegado su talento varias facetas del arte, desde la alquimia, pasando por la pintura, la poesía y la literatura. Además, fue una de las primeras en alzar su voz frente a los militares en plena dictadura cuando nadie se atrevía hacerlo. Llevó la bandera de la rebeldía hasta el día de su temprana muerte (tenía 43 años) a causa del sida, el 13 de noviembre de 1994.
Sus obras representan el emblema de la alquimia nacional en su máxima expresión y su historia de vida también es tomado como modelo a seguir por numerosos artistas que hasta el dia de la fecha de idendifican con ella. Por eso, el museo Castagnino de Rosario le rinde un merecido tributo a una artista excepcional. Simplemente, una adelantada para la época que ha dejado su huella para siempre.

A siete meses de haber realizado este trabajo, agradezco enormemente al diario Clarín por haber publicado esta nota en una fecha tan especial para el resto de mi vida.


Alquimia con ramas y cobre de Maresca, realizada en 1988.


La nota "Liliana Maresca: mito y obra de una alquimista contemporánea", también podes verla en intrent haciendo click en este link.

lunes, 4 de agosto de 2008

S.O.S, Museos!

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Mi tercera nota consisitió en un trabajo de mayor investigación: se trata sobre un relevamiento respecto al horario y funcionamiento de los museos de la Argentina , que contrastan claramente con el funcionamiento de los principales museos del mundo como el Louvre (París), Hermitage (San Petersburgo), Tate Gallery (Lodres) y MOMA (Nueva York). Al igual que las escuelas, universidades y hospitales públicos, la falta de ideas, soluciones, mantenimiento y personal que tienen los museos nacionales y estatales como el Bellas Artes, entre otros, Centro Cultural Recoleta, Carlos Gardel y Larreta, es una constante y clara señal que evidencia nuestro irreparable sistema político argentino.

La nota "En la Argentina, los museos cierran de mañana por falta de personal" también podés leerla en internet.

sábado, 2 de agosto de 2008

Mi segunda nota

(Hacé click sobre la foto para ver el contenido de la nota)

La realización de la nota sobre la muestra del Che significó la apertura de una serie de trabajos que aún continúan en el diario. A comienzos del mes de febrero, tuve la oportunidad de entrevistar a Hugo Fontela, el joven pintor español que vive en Manhattan y que se transformó en una de las grandes promesas del arte contemporáneo: a los 19 años recibió ganó un premio estímulo de 35.000 euros por su pintura "Paisaje industrial", el ícono de su obra, al imponerse frente a otros 607 trabajos.

(Paisaje industrial, la "obra cumbre" del pintor Hugo Fontela).


La nota "Hugo Fontela, la joven promesa del arte español", se encuentra en la página del artista plástico como muestra de agradecimiento. También podés verla en internet.

Gracias , Che!

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Ya de vuelta a la Argentina y con mi gran amor en España llamada Cristina, mi vida de alguna manera debía continuar aquí: ocupar mi tiempo trabajando hasta volver a verla lo antes posible. Clarín (perdón, la Maestría de Clarín) tenía cuentas pendientes conmigo y era hora de saldarlas. El miércoles 16 de enero me dirigí al diario a reclamar la medalla de Magister que me debían porque, para varias, nuevamente habían escrito mal mi apellido (cosas que también ocurren en el periodismo, no?).
Una vez con la correcta medalla en mi mano, fui a la redacción a saludar a mis ex compañeros y jefes del diario. Al cruzarme con algunos editores no pude dejar de contarles lo que había visto en Barcelona como sugerencia para que ellos hicieran un trabajo y reflejar el impacto de la muestra, de gran trascendencia en Europa a través de sus corresponsales en el Viejo Continente.
Finalmente, me dijeron que ese tipo de cosas "podría interesarles" a los editores de la sección cultura del diario, encargados también de la realización de la gran revista cultural Ñ, uno de los emblemas actuales que tiene el periódico más importante de Sudamérica.
Al pisar la redacción, me dirigí hacia uno de los editores, Jorge Aulicino, me presenté y le comenté el tema. Me miró con cara de pocos amigos pero sin embargo creo que le resultó interesante todo lo que le estaba contando. Entonces, quiso saber si había manera alguna de encontrar información de la muestra y si ésta ya había finalizado.
Rápidamente fui a buscar lo solicitado: por suerte, la muestra no había terminado y volví nuevamente a la redacción con todos los datos encontrados. Al comprobar que la información obtenida era más que relevante, Aulicino le hizo un comentario a una de las editoras, Patricia Kolesnicov, que saltó de su silla como un rayo. Así, intercambiamos el siguiente diálogo:

-Hacela vos.

-Yo?

-Si, vos.

-Yo no puedo hacerla, no pertenezco a este medio. Sólo vine a hacerles un comentario para que ustesdes la publiquen. Me pareció que el tema es relevante. Ya tienen todo el material y además cuentan con corresponsales en España que pueden cubrir la muestra.

-Los corresponsales no pueden cubrirla porque viven en Madrid y la muestra es en Barcelona. Además, nosotros necesitamos colaboradores y por eso te la quiero encargar a vos. Tenés vergüenza en hacerla?

-Yo? No! No era mi propósito hacerla ya que no me especializo en cultura. Mi fuerte son los deportes.

-Mirá, yo te pido que la hagas vos, que trajiste el tema. Si querés la hacés y vemos cómo seguimos. Tenemos ganas de publicarla y además contamos con poco tiempo. Confío en tu capacidad por el tema que trajiste.

-OK, Muchas gracias!. Para cuándo la querés?

-Hoy es miércoles 16, la muestra cierra el 20 y queremos publicarla el sábado 19. Ya se que contás con muy poco tiempo. Llegás para el 18?

-Sí, por supuesto!

-OK. Hacela.

Así fue cómo llegué a la sección cultura de Clarín. Luego de haber trabajado en Olé (1997) y en la sección deportes del diario (2005), tras mucho esfuerzo, tenacidad, sacrificio y falta de oportnidades como moneda corriente en todos los medios, logré, por primera vez, que me publicaran mi primera nota con mi nombre y apellido. La nota es 100% mía, al igual que todo su contenido. Será por lejos, la mejor nota que hice en mi vida. Es un orgullo para mí llegar hasta donde llegué, escribiendo en cultura y permanecer, sin siquiera proponérlemo.

"Polémica por una irreverente muestra sobre Che Guevara"
Podés leerla en internet. (También podés hacer click sobre la foto para ver cómo salió la nota en el dario)

viernes, 1 de agosto de 2008

La historia comienza aquí




Barcelona, 7 de enero de 2008. Último día de mi primera y única visita a Europa. El regreso a "Mi Buenos Aires querido" estaba a la vuelta de la esquina, por lo que mi estadía en esa encantadora ciudad española era de tan sólo 24 horas. Todavía quedaba mucho por hacer pese a las migajas de euros que contaba antes de volver a mi tierra. Cuando uno se propone cumplir desafíos, todo es posible.
Y así sucedió. Como amante del fútbol desde la cuna, mi sueño de toda la vida era conocer el Camp Nou, el increíble estadio del Barcelona donde nada menos que Diego Armando Maradona dejó su huella con sus goles y gambetas, su sello inigualable y su magia que lo distinguirá por siempre por encima de todos los futbolistas en la historia de este fantástico deporte.
Barcelona, para mí, representa la "Catedral del fútbol" el lugar selecto donde la pelota se convierte en una obra de arte tan comparables con las canciones de Joan Manuel Serrat: la poesía en su máxima expresión cultural.
Así fue como recorrí 750 kilómetros en el tren de alta velocidad "Ave" (un lujo para unos pocos y por suerte me pude dar el gusto) desde Madrid para apreciar esa maravilla arqutectónica que tanto anhelaba presenciar, uno de los tantos emblemas que tiene esta gran ciudad mediterránea.
Apenas pisé Barcelona no podía creer lo que mis ojos estaban viendo. La ciudad estaba envuelta de banderas amarillas flúo por todas partes -principalmente la Rambla-, con la fuerte imagen de un hombre que ha revolucionado el mundo, acompañada por un símbolo monetario que contrasta con su eterna figura. Se trataba nada menos que la bandera de Ernesto Che Guevara con sus características tres letras que forman la palabra "CHE", pero la única vocal que tiene su apodo era representada por el símbolo del euro. Demasiado fuerte para mis ojos argentinos y también lo es para cualquiera que conozca la historia y el mito del Che: para muchos, fue un héroe revolucionario cuyo carisma y entusiasmo por la liberación de pueblos y países bajo el imperialismo marcó un antes y un después en la vida de mucha personas en todo el planeta, identificándose aún con sus ideales de libertad, mientras que, para otros, se trata de un líder guerrillero, de un loco con pretensiones de liberar al mundo marcantilista alzado en armas, matando gente y derrocando a presidentes de países de cualquier continente.



"CHE, revolución y mercado", la muestra itinerante de símbolos fetichistas basada en la fotografía más popular del mundo estaba delante de mis ojos nada menos que en Barcelona. Casualidades de la vida, señales del destino? Aún no lo sé. No hubo tiempo para recorrer la exposición como hubiese querido hacerla, aunque aquella imagen mercantilista tan fuerte, impresa en banderas amarillas con la emblemática figura de un símbolo antiimperialista, invadió mi cerebro durante mucho tiempo.